Los buenos escritores dicen que lo más importante es transmitir tus pensamientos con historias para que así el lector se ponga en la piel de los personajes y recapacite sobre ello.
El mundo, es una gran historia contadas por tantas personas diferentes que jamás llegamos a encontrar el desenlace de todo esto, pues todos formamos parte de un gran ciclo que todos creemos comprender. Aunque eso tan solo en teoría, pero la práctica es mucho más compleja que creer o no creer en algo...
Todos somos los mismos seres pero a la vez somos genética y personalmente tan diferentes que eso nos hace únicos ¿Y es que acaso las réplicas iguales no terminan por ser alienación que hace que formemos parte de ese rebaño? Pues las diferencias existen en cada rincón del planeta, pero todos luchan entre sí porque quieren impartir sus ideales haciendo que no podamos pensar por nosotros mismos, queremos formar parte de grupos que solo terminan por absorber cualquier idea que te haga pensar. No quieren mentes pensantes si no rebaño que sigan sus voces.
Yo no sigo ningún patrón de ideales, ya que me impediría vivir sin ataduras mentales que destruirían toda la visión de "mi mundo", un mundo lleno de diferencias raciales, culturales y sociales, que no implican ningún conflicto interno, si no una belleza incalculable que hace que tanto viajar como conocer personas sea algo fascinante, sin importar sus ideales, ni su religión, ni su sexo, ni su raza.
Son únicos al igual que todos nosotros y creo que lo único que produce la guerra es la ambición que genera la autodestrucción y las etiquetas que los seres humanos queremos ponerle a todo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario