Hablaré al aire para que se enteren los cuatro vientos en lo que me convertí, no como llanto si no como orgullo, pues jamás podría haber imaginado cuanto me enseñó "la madre naturaleza" cuando el apocalipsis llegó. Esto, me lo dedico a mi por ser quien fui :
Querido demonio, hace tiempo que me olvidé de ti, después de tanto tiempo me enseñaste a odiar y a sacar toda la ira que tu provocaste en mi, fuiste mi llanto y la gota que desbordó el rio. Tu, ahogaste mis sueños, mi mundo, mis esperanzas e incluso a mi, te apoderastes de todo y jamás supe como luchar contra ti. El problema de la sociedad, es el problema de cada persona en individual, no aceptamos cuales son nuestros defectos, nos aferramos a ellos pensando que el resto del mundo se equivoca cuando dictan en tu contra. Por tu culpa perdí demasiadas cosas, es cierto, pero jamás volveré a perderlas. Mi odio, mi verdadero odio me consumió hasta tal punto en el que confundió dos cosas muy diferentes, se alimentó de la venganza, la ira y de los débiles. Tu, soy yo ahora, quien fui, justo después del apocalipsis. Y como bien dijo púdrete.
A ti, queridísimo yo, por fin encontraste la luz en estas aguas tan estancadas, en las que el odio te consumió por completo. Pues la naturaleza siempre supo que estabas ahí, en alguna parte de esa estúpida tormenta, que finalmente llevó a la calma.
Querida L, siento que tarde o temprano supieras donde acabaría todo, y que tu más horrible fallo fue tu más estúpido miedo, sufriste por la venganza de tu sombra, de tu ser, ahora eres libre, justo como querías ser, recuerda todo lo que te susurró el viento y todo lo que te enseñó, pues nunca se equivocó. Estabas ahí, en alguna parte, oculta tras algún hueco donde no te alcanzase esta maldición, luchaste, caiste y te levantaste, estoy orgullosa de ti, no por lo que eres, si no por lo que has aprendido en base a todo esto. No importa la venganza, ojo por ojo, diente por diente, y finalmente todo acabó siendo una insignificante masacre en donde la astucia te salvó por completo, no importa que sea tarde, eres jóven, vive. Tu alma morirá muchas veces más, el dolor te enseña a no quemarte cuando hay fuego. Y por suerte la vida te brindó otra oportunidad, la oportunidad de ser feliz.
La vida es demasiado corta como para estar cabreado, no merece la pena.
~ Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario